Las autoridades españolas informaron que aumentó a 67 el número de cuerpos recuperados en las costas de Ceuta, luego del ingreso masivo de migrantes registrado el pasado jueves, considerado uno de los episodios más graves de migración irregular en la historia reciente de esa ciudad autónoma.
De acuerdo con la Guardia Civil, las labores de búsqueda continúan, por lo que no se descarta que en las próximas horas sean localizadas más víctimas en el mar.
La crisis comenzó cuando más de 50 mil personas cruzaron en un corto periodo las fronteras terrestre y marítima entre Marruecos y Ceuta, con la intención de ingresar a territorio español y, posteriormente, al espacio de la Unión Europea. La mayoría de los migrantes eran ciudadanos marroquíes que buscaban mejores condiciones de vida y oportunidades de regularizar su situación migratoria.
Durante las primeras horas de la emergencia se registraron escenas de tensión tanto entre los migrantes como entre la población local. Las autoridades españolas desplegaron efectivos del Ejército, la Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad para recuperar el control de la ciudad y atender la situación humanitaria.
El Gobierno de España informó que 48 mil 300 personas regresaron voluntariamente a Marruecos, mientras continúan las tareas de identificación de las víctimas fallecidas y de atención a quienes permanecen en la zona.
La magnitud de la crisis generó reacciones en el ámbito internacional. Un total de 22 países de la Unión Europea, encabezados por Italia, Alemania y Dinamarca, solicitaron la celebración de una reunión extraordinaria de ministros del Interior, prevista para el próximo martes, con el propósito de definir una respuesta coordinada frente al incremento de la migración irregular.
En la convocatoria, los países firmantes plantean reforzar el apoyo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), fortalecer la cooperación con Marruecos y adoptar medidas para restablecer el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Como parte de las acciones implementadas, el Gobierno español anunció el inicio de la instalación de una barrera de contención en la zona del espigón del Tarajal, en la frontera con Marruecos. La estructura contempla una barrera neumática de aproximadamente 500 metros de longitud, diseñada para reforzar la vigilancia y dificultar los cruces irregulares por vía marítima.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lamentó que algunos países europeos hayan cuestionado la actuación de España durante la emergencia, aunque aseguró que la mayoría de los socios comunitarios ha expresado su respaldo y disposición para colaborar en el manejo de la crisis.
En tanto, el partido español Sumar solicitó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) investigar la actuación de las autoridades marroquíes durante los hechos, al considerar que la magnitud y coordinación del ingreso masivo de personas ameritan una revisión internacional para esclarecer las circunstancias que permitieron el desarrollo de la crisis migratoria.